La buena solera hace el vino de primera.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Los burros prefieren la paja al oro.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Más groso que el Guelpa.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
El que tenga tienda, que la atienda.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Jamás digas: nunca jamás.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
De mala sangre, malas morcillas.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
No hables por boca ajena.
Cada loco con su tema.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
El rico nunca está satisfecho.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
El buen paño dentro del arca se vende.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Hacer buenas (o malas) migas.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Hablando nos entendemos.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Antes muerte que vergüenza.