Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Guardas bien y no sabes para quien.
Un espejo no sabe ser embustero.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Quien nada guardó, nada encontró.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Nunca con menores, entables amores.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
El que es buen juez por su casa empieza.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
No hay tonto para su provecho.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Que dulce queda la mano al que da.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
No hay majadero que no muera en su oficio.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
A barriga llena, corazón contento.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien mal cae, mal yace.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.