Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Desdichas y caminos hacen amigos.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
La marcha instruye al asno.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
¿Quién con una luz se pierde?
Para conservar amistad, pared en medio.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
La tierra será como sean los hombres.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Roer siempre el mismo hueso
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Claridad, y no en el caldo.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
La ley justa no es rigurosa.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
El mal que no es durable, es tolerable.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El que a burros favorece, coces merece.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Miren quién habló, que la casa honró.
Del favor nace el ingrato.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Hombre de buen trato, a todos es grato.