Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
En casa llena no hay mujer mala.
Más vale tuerta que muerta.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Madre dispuesta, hija vaga.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Divide y vencerás.
Joven intrépido no deja memoria.
Al mal amor, puñaladas.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Secreto a voces.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Caridad contra caridad no es caridad.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Remendar y dar a putas.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Tras el vicio viene el lamento.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.