Juez mal informado, fallo desacertado.
El que trabaja, no come paja
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Un amigo vale cien parientes
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Tener el juego trancado.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Haz bien y no acates a quien.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Hacer enseña a hacer.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Cavas tu tumba con los dientes.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Cada día un grano pon, y harás un montón.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Hasta la gracia de Dios hace daño.