Probando es como se guisa.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Un juego de cartas se juega con dinero
Estar en tres y dos.
No se hablar, y me mandas predicar.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Con pedantes, ni un instante.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Mas vale ser afilador que labrador.
La sola bravata, no hiere ni mata.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Piedra que rueda, no crea moho.
Paga para que te acrediten.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Para aprender, perder.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
La mierda cuando la puyan hiede.
El que no habla, no yerre.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Poderoso caballero es don dinero.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.