Se quedó sin el pan y sin la torta.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Abrojos, abren ojos.
Alabanza propia, mentira clara.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
También de alegría se puede morir
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Mucho preito hace mendigo.
El que con lobos anda a aullar aprende.
De buen chaparrón, buen remojón.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Incluso el día más largo tiene un final
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Irse a chitos.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Quien tiene dineros, compra panderos.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Acá como allá, y allá como acá.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Al hombre de rejo, vino recio.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.