Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Lo que va viene.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Quien empiece el juego que siga con él
Olla quebrada, olla comprada.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Barco en varadero, no gana dinero.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Como la espada, así la vaina.
Lo barato, sale caro.
El arroz es el nervio de la guerra.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Una flor no hace primavera.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Donde hubo pan migajas quedan.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Esposa mojada, esposa afortunada
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Remienda paño y pasarás año.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Dar palos de ciego.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Feria de loco es el mundo todo.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.