Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Cada malo tiene su peor.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
La viña y el potro, criélos otro.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Palabras melosas, siempre engañosas.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Una golondrina no hace verano.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
A buen salvo está el que repica.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
No cantes victoria antes de tiempo.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A la vejez, cuernos de pez.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
A la sombra del gitano, medra el villano.
Donde no hay celos no hay amor.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Más peligroso que mono con navaja.