La fantasía es necesariamente inútil
Nunca llueve a gusto de todos.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
El hombre haragán trabaja solo al final.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Inútil como cenicero en moto.
Como pecas, pagas.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Lo que haces, encuentras.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
El buey solo bien se lame.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Año de brevas, nunca lo veas.
Solo como Adán en el día de la madre
Un juego de cartas se juega con dinero
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Cuervos vienen, carne huelen.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Matar dos pájaros con una piedra.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
La vida es una sorpresa continua
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A lo hecho, pecho.
Cabellos y problemas no faltan nunca.