A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El mono vestido de seda mono se queda
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
A casa de tu tía, más no cada día.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Sin viento no hay oleaje.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Los de Morón como son, son.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Reino dividido, reino perdido.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
El loco, por la pena es cuerdo.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Años de nones, muchos montones.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Donde hay duda hay libertad.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
No está la Magdalena para tafetanes.
Boca ancha, corazón estrecho.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.