Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Si las paredes hablaran.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
A causa perdida, mucha palabrería.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Hacer de tripas corazón.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Ha de salir la corneja al soto.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Mujer precavida vale por dos.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Indio comido indio ido.
Va como honda que lleva el diablo.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
A mala suerte, envidia fuerte.