¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
La pasión embellece lo feo
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
A persona lisonjera no le des oreja.
El gozo en el pozo.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Vale más ser ralos que calvos.
El que afloja tiene de indio.
A falta de trigo, venga centeno.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Lo que sea que suene.
Nada contra la corriente.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
No hay madre como la de uno mismo.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Matanga dijo la changa.
Moro viejo, mal cristiano.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Marido muerto, otro al puesto.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Más vale la sal, que el chivo.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Hijo ajeno, candela en el seno.