Hablar a calzón "quitao".
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Del ahogado, el sombrero.
Hablando nos entendemos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
De casa del abad, comer y llevar.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Bestia alegre, echada pace.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Echarle mucha crema a sus tacos
Más vale maña que fuerza.
Caldera observada no hierve jamás.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Se heredan dinero y deudas
La envidia es carcoma de los huesos.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
En casa pobre no hay mujer buena.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La primavera la sangre altera.
Vayan las verdes por las maduras.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
El haragán es el hermano del mendigo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
No es posible defenderse del aburrimiento
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Agua y sol, tiempo de requesón.