El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
No hay mejor condimento que el hambre.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Acá o allá mira siempre con quien vas.
De luengas vías, luengas mentiras.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Hablar por referencias es casi mentir.
Agrandado como alpargata de pichi.
El vicio, saca la casa de quicio.
Estoy hasta las manos.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Perro viejo no ladra en vano.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Desbarata hasta un balín.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Hierba mala nunca muere.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A la hija casada sálennos yernos.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Yerro es ir de caza sin perro.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Ponga agua en su vino.
Solo como Adán en el día de la madre
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
El que la sigue la consigue.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La fantasía es la primavera del alma
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Callar y callemos que todos de barro semos.