Dame un pijo y te traeré un hijo.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Poco dinero, poco sermón.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
El oficio hace maestro.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La palabra es playa, el silencio oro.
La que no baile, de la boda se marche.
El buscador es descubridor.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Copas son triunfos.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Bien vayas donde mal no hagas.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
La mujer hermosa es peligrosa.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Buey suelto, rey muerto.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Hacer la plancha.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Invierno claro ni en verano nublado.
La que fácil llega, fácil se va.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Nadie ha visto el día de mañana.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.