Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Dos testigos matan a un hombre.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que no se consuela es por que no quiere.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
El que habla es el que peca.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
No me tientes Satanás.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Se sincero y honesto siempre.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Llámala puta, pero no la llames fea.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Picha española no mea sola.
El más abusado se ahoga en el vado.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Mas vale ser afilador que labrador.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Hasta la salud necesita descanso.
La excepción confirma la regla.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Cada gusto cuesta un susto.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Dame pan y dime tonto.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Ayatola no me toques la pirola.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
El malo mundo está y peor se pondrá.