La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Por la peana se adora al santo.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
La marcha instruye al asno.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
El pleito claro no necesita abogado.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
A la par es negar y tarde dar.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
O la bebes o la derramas.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Quien debe y paga, no debe nada.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
El placer es víspera del pesar.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Hay ropa tendida.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Es más feo que carro visto por debajo.
Quien no arrisca, no aprisca.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
A cabo de rato, Andújar.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Para todo perdido, algo agarrado.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
A caballo grande, grandes espuelas.
Borrón y cuenta nueva.
Ver para creer.
Jugar y perder bien puede suceder.