Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
A escote, no hay nada caro.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Hay que predicar con el ejemplo.
Asna y pollino no llegan al molino.
El infierno no sirve para quemar paja.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Llegar a la capada.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
De lo que no sabes, no hables.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Quien hijo cría, oro cría.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
El empezar es el comienzo del acabar.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Parto malo, e hija en cabo.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
No hagas mal y no habrás miedo.
Después de que baile bien aunque sea fea.
El sol sale para justos y pecadores.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
El mucho joder empreña.
A la cabeza, el comer endereza.
El más avisado cae.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Juegos de manos son de bananos.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.