Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Orejas de burro.
Gota a gota se forma el río.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Hablara yo para mañana.
La necesidad agudiza el ingenio.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
El hombre apercibido medio combatido.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Pan y vino y carne, a secas.
Para el solano, agua en mano.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El sueño quita el hambre.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Burro amarrado, leña segura.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.