Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Hambre matada, comida acabada.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El vino en jarro cura el catarro.
No oigo, soy de palo.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Marido muerto, otro al puesto.
Bailarines en cojos paran.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Después de la risa viene el llanto.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Zurcir bien es más que tejer.
Belleza de cuerpo no se hereda
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
En bote pequeño la buena mermelada.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Cada hombre deja sus huellas.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Paciencia y barajar.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Galga salida, a liebre parida.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Sin viento no hay oleaje.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.