Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Haz lo que haces.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
La vida es un juego.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
A cualquiera se le muere un tío.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Deja que el buey mee que descansa.
Años de nones, muchos montones.
El cliente siempre tiene la razón.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
A la zorra, candilazo.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Quien no sabe, no vale nada.
De puta a puta, taconazo.
Mal se tapa el gato con la cola.
Mañana será otro día.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Mucho preito hace mendigo.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
En enero, enciende la abuela el brasero.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Pobreza, víspera de vileza.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
La muerte y el amor, enamorados son.
Una obra mala, con una buena se paga.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Insinuación de rey, como si fuera ley.