El huésped y el pez, a los tres días hieden.
La sierra, con nieve es buena.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Me cayó como patada en la guata.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
La buena hija dos veces viene a casa.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Hombre refranero, medido y certero.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
La moda no incomoda.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
La confianza da asco
A muertos y a idos, no hay amigos.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
A cada lechón le llega su noche buena.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
De padres bocois hijos cubetas.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
La tercera es la vencida"
Tal padre, tal hijo.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Escarba la graja, mal para su casa.