A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Las penas de amor las quita el licor
Escarba la graja, mal para su casa.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
A fullería, cordobesías.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Más enredado que un kilo de estopa.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
No se debe escupir al cielo.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Santo Tomás, una y no más.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
La curiosidad mató al gato.
Pisar mierda trae buena suerte
La desgracia de un loco es dar con otro.
A palabras necias, bofetones.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Criados, enemigos pagados.