La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Ganado suelto bien retoza.
Pan y vino andan camino.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
El buen vino en vaso chico.
El mejor sol es el que calienta hoy
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Mal duerme quien penas tiene.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Acometer hace vencer.
El perezoso siempre es menesteroso.
No se puede servir a dos señores.
A este son, comen los del ron, ron.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Las penas no matan, pero rematan.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
La mejor felicidad, es la conformidad.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
De tus herederos, sé tu el primero.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El pájaro no se caga en el nido.
No hay que pedirle peras al olmo.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
No hay pero que valga.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Todo tiene un fin.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.