Lisonja hostiga, nobleza obliga.
El dolor embellece al cangrejo.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
De veinte a sesenta, cornamenta.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Donde va el perrito, va el gatito.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
No hay más araña que la que teje.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
No existe más amor que el amor a primera vista
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Del tronco caído todos hacen leña.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Guay del malo y de su día malo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Lo bello es difícil.
El que ríe el último, ríe mejor.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Las palabras no cuestan plata.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Por el interés te quiero Andrés.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Nadie querría para sí.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
La burla, para quien le gusta.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.