Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Al mal segador la paja estorba.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
La buena lectura, alivia la tristura.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Las cañas se vuelven lanzas.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Por San Antón, la gallina pon.
Un mal con un bien se apaga.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.