El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
A veces caza quien no amenaza.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El que siembra, cosecha.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Músico pagado no toca bien.
El río se llena con arroyos pequeños.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Donde entra la cabeza, entra la cola
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Amistad que murió, nunca renació.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
En amores, los que huyen son vencedores.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Nada es bello excepto la verdad
Buen cazador, mal labrador.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Le busca las cinco patas al gato.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
A cabrón, cabrón y medio.
No me quieras dar gato por liebre.
Todos son unos, muertos y difuntos.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.