La alegría intensa es cosa seria
Buena ventura solo con otra dura.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
De bajada todos los santos ayudan
A gran seca, gran mojada.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Dios habla una lengua extranjera.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Callando el necio, se hace discreto.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Juego de manos, rompedero de ano.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Compra en plaza y vende en casa.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Hechos son amores y no buenas razones.
El mal llama al mal.
Cambiar de opinión es de sabios.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.