El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Un mal pequeño es un gran bien.
Manos blancas no ofenden.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Frio, frio, como el agua del rio.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
No se toman truchas a bragas enjutas.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Juego de manos es de villanos.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Está oscuro debajo de la lámpara
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Quitar la leña debajo de la caldera.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Un asno no aprecia compota de frutas.