¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Sin harina no se camina.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Moza reidora, o puta o habladora.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Cada pardal a su espigal.
Para que no se espante el borrico por delante.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
A buen hambre, no hay pan duro.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
A tres azadonadas, sacar agua.
Indio comido, puesto al camino.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
A tal amo tal criado.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
El vino es la teta del viejo.
El hogar del Ingles es su castillo.
Escucha el viento... que inspira
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Valgan las llenas, por las vacías.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Año de hongos, año de nieve.