El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Donde entra la cabeza, entra la cola
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Buen cazador, mal labrador.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Amistad que murió, nunca renació.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Le busca las cinco patas al gato.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
En amores, los que huyen son vencedores.
No me quieras dar gato por liebre.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Nada es bello excepto la verdad
A cabrón, cabrón y medio.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Todos son unos, muertos y difuntos.
No arrojes margaritas a los puercos.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El río pasado, el santo olvidado.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
A buenas horas, mangas verdes
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Con los descuidados, medran los abogados.
Pocas palabras son mejor.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Donde comen cuatro comen cinco.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.