Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Casa chica infierno grande.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Boca ancha, corazón estrecho.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Al gorrino y al melón, calor.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Hablando se entienden los blancos.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Campo florido, campo perdido.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Para colmo de males, tratar con animales.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Eso es regar fuera del tiesto.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Calienta más el amor que mil fuegos
Como hormigas en la sartén al fuego.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.