Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Para colmo de males, tratar con animales.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Campo florido, campo perdido.
Hablando se entienden los blancos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Calienta más el amor que mil fuegos
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Eso es regar fuera del tiesto.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Más obrar que hablar.
Una gran ciudad es un gran desierto.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Muchas hormigas matan un camello.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.