Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Refranes de viejas son sentencias.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
La virtud en sí es un premio
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Joven intrépido no deja memoria.
Dios castiga sin palo ni piedra
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Persevera y triunfarás.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El comedido sale jodido.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Ve tu camino para no tropezar.
La confianza da asco
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Decir refranes es decir verdades.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
La suerte es de los audaces.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Quien no arrisca, no aprisca.
Más vale prevenir que curar.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Buenas acciones valen más que buenas razones.