A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Cuidado con la adulación
Yerros de amor, dignos son de perdón.
La democracia también genera hombres deshonestos
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
A otra cosa mariposa.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
A preguiça se deu bem.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
La virtud ennoblece.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
De tal palo tal astilla.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
En la necesidad se conoce la amistad.
Por una alegría mil dolores
El saber no ocupa lugar.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Una buena dote es un lecho de espinos
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Si vas para volver, no vayas.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Es mejor precaver que tener que remediar.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Quien te adula, te traiciona.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Mujer refranes, muller puñetera.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
En arca abierta, el justo peca.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
De sabios es cambiar de parecer.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.