Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Oir a todos, creer a pocos.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Ojo al parche.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Para que no se espante el borrico por delante.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Por pedir, nada se pierde.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Prueba el espesor del hielo antes de aventurarte sobre él.
Que no llegue la sangre al río.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien busca, halla.
Quien cerca halla, cerca calla.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.