Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Hable el sabio y escuche el discreto.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
A quien presta nada le resta.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
El que sabe sabe y el que no es jefe
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El que no arriesga no gana.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
En el camino se enderezan las cargas.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Maña y saber, para todo es menester.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Hombre refranero, medido y certero.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El que no arriesga, no pasa el río.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El que es sabio nunca enceguece.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Haz lo que creas que está bien.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.