Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El que es buen juez por su casa empieza.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Los celos son malos consejeros.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Nunca con menores, entables amores.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Por lo que uno tira, otro suspira.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
A burlas, burlas agudas.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
A malos ratos, buenos tragos.
Alabar y callar para medrar.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
No eches toda la carne al asador.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Allega, allegador, para buen derramador.