El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Con putas y bretones pocas razones.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
En arca abierta, el justo peca.
Fue sin querer...queriendo.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Las cosas lo que parecen.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Hijos y hogar, son la única verdad.
No hay altanería que no amanece caída.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
En tu casa, hasta el culo descansa.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Bien está el pájaro en su nido.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Quien pisa con suavidad va lejos.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Hacer la plancha.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.