La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Como es la madre, así es la hija.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Le dijo la sartén al cazo.
Carnero, comer de caballero.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Campana cascada, nunca sana.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El ignorante al ciego es semejante.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
La sugestión obra.
De lo que come el grillo, poquillo.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
A roma va, dinero llevará.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Irse con la soga entre los cachos.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Agua estantía, renacuajos de día.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
A chico santo, gran vigilia.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.