Zapatero a tus zapatos.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
De perdidos, al río.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
El primer amor nunca se olvida
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Borrego al camión, duro a la montera.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Los pensamientos no tienen fronteras
Las piedras rodando se encuentran.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Amor de amos, agua en cestos.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Fue sin querer...queriendo.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Dulce y vino, borracho fino.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Al ingrato con la punta del zapato.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Son más los días que las alegrías.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.