De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Como pecas, pagas.
Viento del solano, agua en la mano.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Más aburrido que mico recién cogido.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Dios da las nueces, pero no las parte.
Agosto, frío el rostro.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Persevera y triunfarás.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
En Octubre, la oveja cubre.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El casado casa quiere.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
No ser escaparate de nadie.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
En Febrero busca la sombra el perro.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
El roble como nace y el pino como cae.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
La belleza es un reino que dura poco
La casa caída, el corral agrandado.
El hable es plata, el silencio es oro.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.