Tanto nadar para morir en la orilla.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Ser un mordedor de pilares
A hurón cansado, madriguera nueva.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Qué es una raya más para el tigre.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
En la necesidad se conoce la amistad.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
La muerte hace reflexionar.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
De noche madrugan los arrieros.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.