El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
El que no se embarca, no se marea.
Un fresno es bueno delante de la casa.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Sin pito y sin flauta.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Manda, manda, Pedro y anda.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Cuidado con la adulación
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Mira que no está el horno para bollos.
El hablar mismo idioma.
Cada mozo lancee su toro.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
En San Antón, calabazas al sol.
Bonito era el diablo cuando niño.
Ramal y bozal, para el animal.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El amor no se mendiga, se merece.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Cada uno habla como quien es.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.