Disfruta solo los placeres del momento.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A saya blanca, ribete negro.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
El que da primero da dos veces.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Cada uno en su casa es rey.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Más mueren de hartos que de faltos.
Más vale loco que necio.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Mal camino no va a buen lugar.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
No hay mejor cuña, que la de la misma madera.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
La viña y el potro, criélos otro.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.