Nunca cagues más de lo que comes.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
El que ríe el último, ríe mejor.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Al roble no le dobles.
Esperanza que consuela, que no muera.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Bestia alegre, echada pace.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
El que poco pide, poco merece.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Quien no ama no vive
Que cada sacristán doble por su difunto.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Casa de mantener, castillo de defender.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
A cada paje, su ropaje.
El Rey es poco para su porquero.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.