El que no arriesga, no pasa el río.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
La libertad es un pan bien cocido
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Escoba nueva, barre bien.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Quien mucho da mucho recibe.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
El que no arriesga no gana.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
A días claros, oscuros nublados.
A donde las dan, allí las toman.
La justicia tiene un largo brazo.
Donde comen dos comen tres.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.