Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Una deuda, veinte engendra.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El mundo es de la gente activa
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Todas las cosas pasan como el viento.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Cuando no está preso lo andan buscando.
El que mucho corre, pronto para.
El agua ni envejece ni empobrece.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Carta echada, no puede ser retirada.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Hierba segada, buen sol espera.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.