El que mucho ofrece, poco da.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
No comas ansias.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Ayatola no me toques la pirola.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Agárrate, que hay curvas.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
El que nada debe nada teme.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Siempre es pobre el codicioso.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
La ausencia causa olvido.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
El que se apura llega tarde.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
La verdad padece, pero no perece.
Hacer buenas (o malas) migas.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
En bote pequeño la buena mermelada.
Estar como caimán en boca de caño.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Quien lee y escribe no pide pan.