Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Demasiada alegría es dolorosa
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Depende de cómo caigan las cartas
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Bailando con la más fea
Renegad de viejo que no adivina.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Hecha la ley, hecha la trampa.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Mujer refranes, muller puñetera.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
El vino es la teta del viejo.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Ama profunda y apasionadamente.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Tras el vicio viene el lamento.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Se las sabe por libro
Riñas de enamorados, amores doblados.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Un juego de cartas se juega con dinero
No hay primera sin segunda
Amor hecho a la fuerza no vale nada