Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El mundo es de los audaces.
No hay año sin desengaño.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
La vida es una universidad.
El otoño de lo bello, es bello.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
En el amor solo el principio es divertido
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Al pan se arrima el perro.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Más verga que el Trica programando.
El amor refresca como el rocío
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Ocurre en las mejores familias.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Ese huevito quiere sal
A buey viejo, cencerro nuevo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Al rebuznar se verá quien no es león
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
El ojo quiere su parte